El Archipiélago de Bocas del Toro es uno de los mas grandes atractivos que nos ofrece Panamá, con nueve islas mayores que se encuentran a su vez, rodeadas por pequeños islotes y cayos. De estas grandes islas, la de mayor importancia ya sea por tamaño o afluencia turística es la Isla Colón, un pequeño pueblo costero que poseen un encanto sin igual.

Al sureste de esta Isla se encuentra la ciudad de Bocas del Toro, capital de la Provincia que lleva su mismo nombre, dentro de la misma, los bosques, ríos, pantanos, manglares, pájaros y playas son protagonistas indiscutibles ganándose la mirada atónita de los visitantes que no podemos creer que exista semejante obra de la naturaleza.
En esta región de paisajes inolvidables existe un sinfín de atracciones para los turistas, como por ejemplo la práctica de deportes acuáticos tales como snorkel, buceo, surf o pesca.
El lugar favorito del turismo extranjero posee dos zonas exclusivas, Boca del Drago, en el lado oeste de la isla, y Playa Bluff, elegido por surfistas del mundo por la calidad de sus olas y sitio de anidación de tortugas.

Bocas del Drago, un lugar maravilloso, como todos aquí, de playas cristalinas y arenas blanquecinas. Para llegar allí se puede tomar una carretera que atraviesa la isla.
Cuenta la historia que, cuando Cristóbal Colón llega a Panamá desde Costa Rica el primer lugar que visitó fue el de Boca del Drago, hoy este lugar difiere mucho de aquel. Recién llegados, es fácil distinguir la zona de la comunidad con la turística: la comunidad está habitada en su mayoría por indígenas quienes habitan unas pequeñas y no demasiadas casas, una escuela, y no tienen ni electricidad ni agua corriente. Poco se asemeja con el sector turístico que se despliega a lo largo de la orilla del mar, repleto de restaurantes, hospedajes, cabañas, etc. sacando el mejor provecho a los paisajes mas hermosos del lugar.
Una zona tranquila donde podrás disfrutar de la paz y la armonía acompañada de un entorno natural que jamás hayas visto. Recomiendo a todos aquellos que deseen viajar y no sepan a donde, que consideren la idea de visitar Panamá, un lugar tocado por la varita mágica.




